A medida que salen a la luz más acusaciones de conducta sexual inapropiada en toda la Convención Bautista del Sur, los pastores se enfrentan a la cuestión de cómo manejar crisis impredecibles, en caso de que se produzcan. Aunque los pastores tienen una oportunidad única de liderar su respuesta a este tipo particular de daño, toda la iglesia debe estar preparada para vivir el evangelio y ofrecer a las víctimas un lugar seguro de curación.

A medida que siguen saliendo a la luz acusaciones de conducta sexual inapropiada en toda la Convención Bautista del Sur, algunos pastores se plantean cómo manejar crisis impredecibles, en caso de que se produzcan. Aunque los pastores tienen una oportunidad única de liderar su respuesta a este tipo particular de daño, toda la iglesia debe estar preparada para vivir el evangelio y ofrecer a las víctimas un lugar seguro de sanación.

Las iglesias tienen una oportunidad única de vivir el Evangelio en su respuesta a los heridos durante estas graves circunstancias.

Las crisis pueden incluir una amplia gama de acontecimientos graves, pero prepararse proactivamente para cualquier tipo de crisis es vital para la recuperación. Independientemente de la situación, las iglesias harían bien en desarrollar un plan de gestión de crisis, por si ocurriera lo peor. He aquí algunas formas de que la iglesia empiece a hacerlo:

  1. Reúne un equipo de gestión de crisis
    Este equipo tiene que ser capaz de trabajar en planes de contingencia en una serie de entornos e implicar una amplia gama de competencias con campos representados como la sanidad, el personal, el asesoramiento y las instalaciones.
  2. Desarrollar planes de contingencia específicos
    El equipo de gestión de crisis debe responsabilizarse del desarrollo de la planificación de la respuesta a la crisis/emergencia. En este proceso, deberían

    a. Evalúa el alcance de la crisis potencial
    b. Evaluar los peligros en el contexto local
    c. Evalúa los recursos de contingencia disponibles en la iglesia o la comunidad
    d. Ponte en contacto con los recursos comunitarios locales para obtener información, recursos y coordinación (policía, bomberos, personal sanitario, hospitales, etc.)
    e. Desarrolla planes específicos por escrito e incluye planteamientos generales para diversas situaciones
    f. Evalúa las opciones de respuesta médica
    g. Evalúa los recursos de emergencia: electricidad, alimentos, calefacción, transporte, asesoramiento jurídico, etc.
    h. Identifica los recursos dentro de la iglesia: personal, equipamiento, transporte, refugios, etc.
  3. Asignar funciones específicas
    Identifica las responsabilidades/deberes específicos de los miembros del equipo, el personal o los voluntarios, con respaldos para cada uno. El personal clave incluye: jefe de equipo, portavoz para los medios de comunicación, coordinador de la congregación/voluntarios, etc.

NOTA DEL EDITOR Esta información se ha extraído de la Guía del Manual de Política de la Iglesia, disponible en la tienda online de la Convención Estatal Bautista de Carolina del Norte. Para un marco más detallado de la gestión de crisis, consulta las páginas 75-77 de este recurso.