¿Deben visitar los pastores? Algunos pastores sienten la necesidad de estar en cada intervención hospitalaria mientras dure el procedimiento, y otros nunca salen del estudio para oscurecer las puertas de un hospital. El cuidado pastoral puede ser un tema divisivo y que aflora de forma rutinaria en la revitalización de las iglesias. El pastor puritano Richard Baxter entendía la atención pastoral como mucho más que visitar a los enfermos y afligidos. Baxter consideraba su papel de pastor espiritual similar al de un buen padre. Durante su ministerio pastoral en el siglo XVII, Baxter tenía por costumbre visitar anualmente a todas las familias de su iglesia. Esto puede no parecer impresionante, pero ten en cuenta que era responsable pastoral de casi 800 familias -no miembros- ¡familias!

¿Deben visitar los pastores? Algunos pastores sienten la necesidad de estar en cada intervención hospitalaria mientras dure el procedimiento, y otros nunca salen del estudio para oscurecer las puertas de un hospital. La atención pastoral puede ser un tema divisivo y que aflora de forma rutinaria en la revitalización de las iglesias.

El pastor puritano Richard Baxter entendía el cuidado pastoral como mucho más que visitar a los enfermos y afligidos. Baxter consideraba su papel de pastor espiritual similar al de un buen padre. Durante su ministerio pastoral en el siglo XVII, Baxter tenía por costumbre visitar anualmente a todas las familias de su iglesia. Esto puede no parecer impresionante, pero ten en cuenta que era responsable pastoral de casi 800 familias -no miembros- ¡familias!

Baxter animó a los ministros jóvenes a dedicar dos días a la semana a visitar a las familias en sus casas. No se trataba de cirugías ni de visitas al hospital. Baxter hacía «visitas de bienestar». Durante estas visitas anuales, Baxter visitaba a la familia en su casa y hacía preguntas de diagnóstico que examinaban a la familia para ver si estaban creciendo espiritualmente con buena salud.

Revitalizar una iglesia significa revitalizar a los miembros y a las familias de la iglesia.

En su obra clásica, El pastor reformado, Baxter expone varias razones para tal visión de la atención pastoral. He aquí dos razones principales:

  • Baxter dice que ésta es una forma estupenda de asegurarte de que, como pastor, estás construyendo sobre una base sólida. Visitar a la gente en sus casas, cuando no están enfermos o cerca de la muerte, es una gran oportunidad para evangelizar y asegurarte de que los miembros de tu iglesia son realmente creyentes regenerados nacidos de nuevo en Cristo.
  • Para quienes son realmente creyentes en Cristo, éstas son grandes oportunidades para el discipulado personal y el crecimiento espiritual. Utilizaba catecismos durante estas visitas, haciendo preguntas teológicas a los miembros de la familia que esperaban determinadas respuestas, para calibrar la salud espiritual de la familia.

Baxter creía que estas visitas personales edificarían a los creyentes y fortalecerían su fe. Baxter pensaba que la reforma de la iglesia, o revitalización, no se produciría hasta que se produjera una reforma familiar. Revitalizar una iglesia significa revitalizar a los miembros y a las familias de la iglesia.

Esta es la cuestión: La revitalización de las iglesias consiste en que las iglesias enfermas y moribundas vuelvan a la vida. Los pastores deben preocuparse por el crecimiento espiritual y la salud de todos y cada uno de los miembros, y necesitan algún sistema que utilizar como marco para el examen.

Richard Baxter abandonó el estudio para ir a toda la comunidad a examinar su vida espiritual y ministrar el Evangelio. Quizá podrías empezar simplemente pensando más allá de la típica visita al hospital. Quizá podrías empezar a visitar a los miembros de tu iglesia -en sus casas, en la cafetería durante la pausa para comer o en la cafetería antes del trabajo- y hacerles las preguntas difíciles sobre su vida espiritual.

Quizá estés pensando que no tienes tiempo para visitar así a todas las familias de tu iglesia. No puedo imaginarme visitar a 800 familias cada año. Nuestro tiempo ya está lleno de todo tipo de reuniones y sesiones de asesoramiento. Sin embargo, imagina una prioridad diferente. Imagina cuántas sesiones de asesoramiento matrimonial podrían evitarse si descubriéramos, y tratáramos, los problemas espirituales antes de que surjan realmente. Imagina cuántas adicciones podrían no producirse. Imagina un ministerio proactivo en lugar de reactivo.

Aunque el campo de la revitalización sea relativamente nuevo, el concepto es tan antiguo como el Nuevo Testamento. Cuando Juan escribió las palabras de Cristo a las siete iglesias en Apocalipsis 2-3, Jesús les estaba exhortando a una nueva vida. Esencialmente, les estaba exhortando a revitalizarse. En nuestros esfuerzos por revitalizar, debemos tener en cuenta la vida espiritual de los miembros individuales y de las familias y, como pastores, realizar el duro trabajo de la atención pastoral.

NOTA DEL EDITOR Este artículo es el primero de una serie centrada en voces notables de la revitalización.