Con la llegada del verano, puede resultar difícil pensar en los ministerios de otoño. Tenemos por delante la planificación, la captación, los horarios y la programación, pero ¿te has hecho alguna vez la pregunta: "¿Y si nuestros ministerios preescolar, infantil, juvenil y de adultos se vieran como capas de un único plan integral de discipulado para toda la iglesia?"
Con la llegada del verano, puede resultar difícil pensar en los ministerios de otoño. Tenemos por delante la planificación, la captación, los horarios y la programación, pero ¿te has hecho alguna vez la pregunta: «¿Y si nuestros ministerios preescolar, infantil, juvenil y de adultos se vieran como capas de un único plan integral de discipulado para toda la iglesia?»
El discipulado más eficaz requiere intención, enfoque y la creación de una estrategia claramente establecida para todas las edades. Muchos planes de discipulado redactados por las iglesias se centran únicamente en el discipulado de los adultos y no tienen en cuenta el liderazgo de los adultos en el hogar y el correspondiente enfoque en los niños y los jóvenes.
¿Qué pasaría si tu iglesia desarrollara un plan de formación de discípulos para un amplio espectro de edades y contextos ministeriales?
He aquí algunos puntos clave que debes tener en cuenta a la hora de desarrollar un plan integral de formación de discípulos:
- Comprender claramente que la formación de discípulos implica tanto la evangelización como el discipulado. Ambos deben complementarse y trabajar hacia un único objetivo de «Hacer discípulos que hagan discípulos».
- Recuerda que la visión y el plan de un discípulo de Cristo plenamente formado comienzan en preescolar.
- Hay que dedicar tiempo a desarrollar pilares y valores clave que definan la cultura de hacer discípulos en tu contexto ministerial. Puedes empezar esta conversación preguntándote lo siguiente: «Un discípulo de Cristo plenamente formado en nuestra iglesia será o hará…».
- Ten expectativas declaradas de lo que se enseñará a cada niño, joven o adulto en las distintas edades y etapas. El ministerio debe diseñarse para enseñar y reforzar estas expectativas. Lifeway ha desarrollado un útil recurso titulado «Niveles de aprendizaje bíblico«.
- Saber que hacer discípulos es más que lo que ocurre en el aula de una iglesia.
- Los líderes deben comprometerse con un calendario que refleje planes de enseñanza secuenciales basados en los pilares y valores clave predeterminados.
- La planificación debe realizarse con un enfoque multigeneracional que haga que todas las edades vayan en la misma dirección al mismo ritmo.
- El plan de estudios y los programas deben considerarse herramientas y vehículos para hacer discípulos y no la definición de hacer discípulos. Este artículo ofrece consejos para elegir un plan de estudios que se ajuste a las necesidades de tu ministerio.
Invertir tiempo y esfuerzo en tener un plan intencionado para hacer discípulos puede reportar grandes beneficios a tu ministerio. Los líderes y voluntarios podrán exponer claramente el por qué y el para qué de la formación de discípulos, lo que puede ayudar a captar y retener líderes. Minimiza el reclutamiento de «cuerpos calientes», especialmente en los ministerios infantiles.