Es probable que en algún momento de este mes un niño de tu casa o uno que conozcas vuelva al colegio. Vuelve la rutina de irse a la cama, hacer los deberes y preparar los almuerzos. Les mandamos a la cama antes que en los meses de verano para que descansen lo suficiente para poder desenvolverse bien en el aula.

Deuteronomio 6 instruye a los padres para que enseñen a sus hijos acerca de Dios a lo largo de las rutinas del día.

Los padres preparan almuerzos sanos para que sus hijos los lleven a la escuela, de modo que reciban la nutrición que necesitan para aprender y crecer. ¿Por qué no añadir también algo que les ayude a alimentar su vida espiritual en la escuela?

¿Has pensado alguna vez que la fiambrera del colegio de tu hijo podría utilizarse como herramienta para enseñarle sobre Dios? Aquí tienes algunas ideas para hacer la hora de comer un momento para el discipulado.

  • Añade una nota o un dibujo que recuerde a tu hijo que Dios le ama y que rezas por él.
  • Escribe un versículo de la Escritura que enseñe sobre un atributo de Dios.
  • Escribe una sencilla bendición para sus alimentos que les recuerde que deben expresar gratitud por el don de Dios de la comida.

Los pensamientos suaves que se centran en el poder y el amor de Dios ayudarán a tu hijo a crecer en su fe a medida que se convierte en discípulo de Cristo. Añadir estas sencillas notas puede ayudar a tu hijo a recibir alimento espiritual y físico cada día.